TEMA 1: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN
1. EL ANTIGUO RÉGIMEN
El siglo XVII inicia en Europa una etapa caracterizada por el desarrollo de
un conjunto de transformaciones económicas, políticas, sociales e ideológicas.
Estas, en su conjunto, crearán una nueva estructura conocida con el nombre
de Antiguo Régimen, que apenas sin cambios pervivirá en el conjunto
del continente –excepto en Gran Bretaña- hasta el siglo XIX.
Tales transformaciones afectaron básicamente a los siguientes campos:
*LA POLÍTICA, donde se va a producir la transición desde las
monarquías autoritarias a las monarquías absolutas, que alcanzarán su cumbre en
Francia, España, Austria, Rusia...
*LA ECONOMÍA, donde se pasa desde las formas del capitalismo inicial
a fórmulas capitalistas más desarrolladas que crean un novedoso sistema
económico: el mercantilismo.
*LA SOCIEDAD, en la que se consolida la sociedad estamental,
diferenciada de la feudal en el paulatino ascenso de la burguesía y la
desaparición de los siervos.
*LAS MENTALIDADES, donde el Humanismo da paso al Racionalismo y al
Empirismo, donde hunden sus raíces las ciencias modernas.
1.1. La monarquía absoluta.
El absolutismo puede definirse
como el sistema político en el que el monarca acapara todo el poder, no debe
rendir cuenta de sus actos y su voluntad es la única ley, ya que se considera
que su poder es de origen divino.
El absolutismo arranca de la fase final del medievo, cuando los reyes
comienzan a establecer en sus estados monarquías autoritarias. Para ello
persiguen recuperar el poder (muy fragmentado en el medievo), usando mecanismos
como el enfrentamiento con otros poderes (nobleza, Iglesia, burguesías
urbanas); la creación de ejércitos permanentes; el control de las instituciones
nacionales y locales; el desarrollo de la burocracia, la hacienda... Todo ello
supondrá la modernización y centralización de un estado cada vez más complejo,
donde el rey controla el poder al eliminar los privilegios políticos de la
nobleza (administración de justicia, posesión de ejércitos privados…),
controlar las cortes, los municipios, la Iglesia...
El absolutismo es, por otra parte, un sistema aristocrático,
ya que aunque en algún momento buscó el apoyo de la burguesía, abandona pronto
esta alianza para recuperar sus buenas relaciones con la nobleza, quedando así
la burguesía apartada del poder político, al menos a escala nacional. Las
monarquías absolutas acaban controlando también las Iglesias nacionales y
poniéndolas al servicio de sus intereses políticos, en un sistema que se ha
dado en llamar el REGALISMO.
El mantenimiento del absolutismo sólo fue posible en base a cuatro
elementos fundamentales:
* Una burocracia amplísima, es decir, una administración
centralizada al servicio del rey que aplique la ley –la voluntad real- en todo
el territorio del estado.
*Un ejército nacional y permanente, bien armado y
organizado, pagado por el estado y al servicio del rey. Con
este instrumento, muchos reyes, sintiéndose fuertes no sólo
mantienen el orden y la unidad interior, sino que aspiran a controlar otros
territorios. Con ello se originan en este período largas guerras entre las
distintas potencias europeas, a la vez que desaparecen autonomías y libertades
locales.
*El aumento de los recursos del estado para mantener la
burocracia y el ejército. Esto lleva a desarrollar las actividades económicas y
la hacienda pública.
*Los pensadores teóricos del sistema. La base es siempre
el origen divino del poder del monarca (rey por la gracia de
Dios), al que se le debe, por tanto, obediencia total y cuya voluntad se
convierte en ley. La idea será llevada a su extremo por el francés BOSSUET, al
considerar que el origen divino del poder exime al rey de la responsabilidad de
sus actos, incluso aunque cometa algún tipo de delito.
1.2. Las estructuras socio-económicas del
antiguo régimen.
En el campo socio-económico, diversos factores
contribuyeron a la transformación de las antiguas estructuras del capitalismo
inicial. Fundamentalmente fueron:
*La ampliación del mundo conocido propiciada por los descubrimientos
geográficos.
*La emigración de europeos hacia otros continentes.
*La llegada a Europa de abundantes metales preciosos.
*El alza de los precios como producto de la inflación.
*La pujanza de las actividades mercantiles e industriales.
El desarrollo demográfico.
Durante
los siglos XVII y XVIII el crecimiento demográfico sigue siendo débil, con
elevadas natalidades y mortalidades. Al freno contribuyó también el fenómeno de
las migraciones a los territorios coloniales, la persistencia de las epidemias
periódicas y el efecto de las guerras europeas del siglo XVII, siglo a cuyo fin
había en Europa unos 130 millones de personas, siendo Francia el país más
poblado (unos 17 millones).
Las actividades productivas y el comercio
En primer lugar hay
que destacar que, en general, la economía sigue siendo fundamentalmente
agrícola y rural: El 80% de la población era campesina.
Por otro lado, el aumento de la población propicia el incremento del
consumo de productos agrarios, mientras las clases privilegiadas demandan
productos coloniales y de lujo. Todo ello favorece el desarrollo
agrario, el comercio ultramarino y la aparición de los grandes talleres de
manufacturas, llamados en España Reales Fábricas.
En relación con el desarrollo agrario cabe mencionar tres
importantes avances: La implantación generalizada de la rotación trienal con
barbecho semillado; la selección de especies adecuadas y los avances en las
técnicas de irrigación.
Por su parte, el comercio colonial se especializa en productos
de alto valor: maderas preciosas, cultivos tropicales (café, té, cacao, azúcar,
tabaco), además del terrible comercio de esclavos. Este comercio sólo fue
posible gracias al desarrollo de nuevos navíos como el galeón, el desarrollo de
la cartografía marina y el estudio de las corrientes. Se van consolidando así
rutas como la de las especias, que conecta Lisboa con la India; la de los
metales, que llega a la Casa de Contratación de Sevilla desde México y Perú; la
de los esclavos, que lleva africanos a las Antillas; la de las pieles del
Báltico a Europa...
En tierra, el desarrollo de canales fluviales y la mejora de los caminos
favorece el intercambio de productos a más larga distancia, lo que supone el
inicio del declive de las ferias.
El capitalismo comercial y financiero: el mercantilismo.
El siglo XVII será testigo del
nacimiento de un nuevo sistema económico que se ha dado en llamar el
mercantilismo. Su origen hay que buscarlo en la crisis que sufre el
monopolio del comercio colonial que tanto España como Portugal habían
disfrutado durante todo el siglo XVI. Ello se debió a dos razones:
*A la presión de nuevas potencias navales como Inglaterra, Francia u
Holanda, que van debilitando la fortaleza económica de los países ibéricos
(crean grandes compañías comerciales y bancos centrales para competir por el
comercio colonial)
*Al cambio de coyuntura económica provocado por lo siguiente:
Durante todo el siglo XVI, la llegada masiva de metales preciosos a Europa
provoca un aumento de la riqueza y un estímulo del consumo, que conlleva un
alza generalizada y constante de precios, afectando gravemente a las clases
bajas. Esta situación se quiebra a partir de 1630 con el agotamiento de muchas
minas de oro y plata americanas. Las consecuencias inmediatas son la
disminución de la moneda en circulación y la estabilización de los precios.
Al disminuir el volumen de moneda en circulación los metales preciosos
ganan valor y se convierten en símbolo de prosperidad. Por eso, los estados
intentan aumentar sus reservas de estos metales, iniciando una política de
gastar poco y producir para vender mucho. Se desarrolla así el proteccionismo,
principal instrumento del mercantilismo. Este consiste en proteger la industria
nacional estableciendo aranceles para los productos
extranjeros e incluso para la exportación de materias primas. Ello creará, a
veces, una especie de sistema autárquico que tiene las siguientes
características:
*El desarrollo de la producción agraria para autoabastecer al país.
*El desarrollo de las manufacturas nacionales, con la creación de talleres
de tapices, muebles, paños...
*La disminución de los precios para favorecer el consumo interno y, con
ello, la producción.
*La constitución de grandes compañías comerciales de carácter estatal.
*La protección de la producción nacional con fuertes aranceles.
El sistema falló porque el desarrollo agrario fue insuficiente; la
producción de los talleres se centró sólo en productos de lujo que no
encontraban suficiente demanda; los bajos precios arruinaron a muchos
productores y la generalización del mercantilismo fue haciendo más difícil
encontrar mercados extranjeros donde vender los productos propios.
1.3. La sociedad estamental.
La sociedad del Antiguo Régimen sigue siendo
estamental, de carácter piramidal y fuertemente inmovilista, ya que el
nacimiento es lo que sigue fijando la pertenencia a un estamento que es casi
imposible abandonar a lo largo de la vida. Su estructura sigue presidida por
tres estamentos: la nobleza, que tiene como tareas gobernar y combatir; el
clero, que debe orar para la salvación de las almas y el pueblo llano o tercer
estado, configurado por una heterogénea mezcla de burgueses, artesanos y
campesinos. Veamos cada una de estas clases.
1.3.1. La Nobleza.
Como hemos
visto, tras los primeros enfrentamientos con los monarcas autoritarios, la
nobleza acabará renovando su alianza con la monarquía, si bien con la
desaparición del feudalismo desaparece la independencia del poder de los nobles
que, ahora, estarán sometidos al monarca pero conservan su peso político. La
mejor imagen de esta “alianza” la dan las cortes reales, grandes y suntuosos
palacios que acogen al rey y a los aristócratas, que medran allí buscando
cargos y prebendas.
Este modo de vida cortesano hace que la nobleza se aleje de sus
antiguos señoríos, convirtiéndose en terratenientes absentistas y descuidando
su explotación. Por contra, se desarrolla una nobleza administrativa, compuesta
por aquellos aristócratas a los que el rey ha concedido cargos en la administración,
que suelen estar acompañados de cargos y pensiones. El origen de esta nueva
nobleza suele ser la burguesía, que desde hace tiempo se ha ido incorporando a
la nobleza mediante enlaces matrimoniales, de tal manera que la antigua nobleza
de sangre y la nueva nobleza acaban fundiéndose y compartiendo el monopolio del
poder político y los altos cargos de la administración y de la Iglesia, además
del privilegio de no pagar impuestos.
1.3.2. El Clero.
Este estamento vuelve a ganar poder en los países católicos a raíz de la Contrarreforma. Su poder no es sólo espiritual, ya que, aparte de las riquezas que atesoran en los templos, se calcula que la Iglesia posee 1/3 de las tierras cultivables. No obstante, el clero sigue siendo un grupo heterogéneo, ya que frente al alto clero (obispos, cardenales, abades...), que se asemeja a la nobleza desde el momento que sólo los aristócratas pueden acceder a estos elevados cargos, existe un bajo clero, reclutado entre burgueses y campesinos.
Este estamento vuelve a ganar poder en los países católicos a raíz de la Contrarreforma. Su poder no es sólo espiritual, ya que, aparte de las riquezas que atesoran en los templos, se calcula que la Iglesia posee 1/3 de las tierras cultivables. No obstante, el clero sigue siendo un grupo heterogéneo, ya que frente al alto clero (obispos, cardenales, abades...), que se asemeja a la nobleza desde el momento que sólo los aristócratas pueden acceder a estos elevados cargos, existe un bajo clero, reclutado entre burgueses y campesinos.
1.3.3. El Tercer Estado.
Es, también, un grupo
heterogéneo. Dentro de él el grupo privilegiado es la burguesía,
que sigue ganando poder económico gracias al desarrollo del mercantilismo, pues
controlan los negocios, el comercio, las grandes compañías y empresas industriales...,
lo que les da buena parte de la riqueza monetaria de las naciones. Además,
durante el XVII se dedican a comprar tierras de los nobles arruinados, lo que
propiciará importantes cambios en el medio rural ya que el burgués
terrateniente tiene una mentalidad muy distinta al noble. Este ve en la tierra
un signo de su status privilegiado, aquél la contempla como un negocio del que
debe extraer el máximo beneficio, por eso intentará que rinda más,
introduciendo nuevos sistemas de cultivo y cambiando los sistemas de
explotación.
Frente a los burgueses, artesanos y campesinos constituyen el grupo más
bajo de la pirámide social del feudalismo. Su situación es parecida a la
miseria, pues son explotados por nobles y burgueses, No obstante, los artesanos
urbanos, dedicados a las manufacturas de lujo promovidas por el mercantilismo,
tienen una mayor consideración social. Lo normal era, sin embargo, la pobreza
y, paradójicamente, son el grupo que soporta el grueso de los impuestos. Por
ello, su difícil situación dará lugar a levantamientos y motines a lo largo del
siglo.
2. LA ILUSTRACIÓN
2.1. El Pensamiento Ilustrado
La Ilustración puede definirse como la ideología y la cultura
elaborada por la burguesía europea en su lucha contra el absolutismo y la
nobleza. El fenómeno se inicia en Francia y se va extendiendo por toda Europa
desde finales del XVII.
¿Por qué surge? En el siglo XVIII el absolutismo alcanza su cumbre. Sin
embargo este comenzará a quebrarse cuando la burguesía intente sumar a su poder
económico el político que sigue monopolizado por la nobleza aliada a la
monarquía. La burguesía, al enfrentarse al sistema absolutista, irá elaborando
un novedoso pensamiento: el que se ha dado en llamar la Ilustración.
Los ilustrados se sienten atraídos por la razón y la ciencia, despertándose
así su espíritu crítico. Su ideología se recogía en la Enciclopedia, publicada
en Francia (1751-1772) y dirigida por los escritores Diderot y D´Alembert. Esta
obra resumía todos los conocimientos de su época y prestaba especial atención a
la divulgación científica.
En general puede decirse que el pensamiento ilustrado se organiza en torno
a:
a) La Búsqueda de lo racional. Los ilustrados valoran sobre todo la razón,
no en vano se ha dado en llamar al XVIII el Siglo de la Razón o Siglo de las
Luces, refiriéndose a la luz de la razón que debe sacar de la oscuridad los
misterios del mundo. Sólo se acepta lo lógico y lo racional. Ello les lleva a
atacar las supersticiones e incluso a rechazar la fe y adoptar una clara postura
laicista.
b) Búsqueda de la Felicidad. En función de la mentalidad burguesa esa
felicidad debe basarse en la propiedad privada, la libertad y la igualdad
política (todos deben tener los mismos derechos políticos) y legal (todos son
iguales ante la ley).
c) Valor del Progreso. Este surge del desarrollo científico, dando paso a
la técnica, a lo útil para el avance de la humanidad. De ahí el desarrollo de
las ciencias empíricas, los inventos y el afán por divulgar el conocimiento, la
ciencia y sus avances, a través de métodos como la Enciclopedia, la creación de
Academias, de Sociedades científicas, literarias, geográficas...
2.2. Las críticas al Antiguo Régimen
Los políticos ilustrados se oponen al sistema del absolutismo monárquico,
basado en la monarquía absoluta, el poder de la nobleza y un férreo
catolicismo. Como sabemos, el absolutismo se basa en el poder indiscutible del
monarca, que se apoya para desarrollarlo en la nobleza y margina a la
burguesía, pese a que ésta domina la economía. Por eso, los burgueses exigirán
la implantación de un sistema político basado en la igualdad y la libertad.
Dicho sistema será creado por los principales teóricos de la Ilustración:
Montesquieu, Rousseau y Voltaire.
Voltaire era partidario de una monarquía fuerte
que respetara las libertades del ser humano (expresión, pensamiento…).Montesquieu,
en su obra Del espíritu de las Leyes defendía la división de poderes: el poder
legislativo elabora la ley; el ejecutivo gobierna de acuerdo con la ley y el
judicial juzga a sus infractores. En ningún caso los tres poderes deberían
recaer en la misma persona. Por su parte, Rousseau, en el Contrato
Social sostenía que la política debía basarse en un pacto entre gobernantes y
gobernados.
2.3. EL DESPOTISMO ILUSTRADO
El absolutismo da paso en el siglo XVIII al llamado
despotismo ilustrado, que se puede definir como la utilización por parte del
absolutismo de las ideas ilustradas. La razón de este cambio es fácil de
entender: los reyes absolutos, para defenderse de las críticas ilustradas,
toman de ellas lo que les conviene e introducen en sus estados una serie de
reformas y mejoras, poniendo en práctica una serie de reformas para la
modernización económica, administrativa, social e intelectual del Estado. Los
métodos de gobierno no cambian, sólo varían los objetivos. El rey sigue
teniendo un poder absoluto pero para favorecer a sus súbditos introduce en sus
gobiernos a ministros ilustrados. No obstante, la burguesía sigue estando al
margen del poder y el gobierno, de ahí la célebre frase que tan bien define al
despotismo ilustrado: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
2.4. EL SISTEMA ECONÓMICO DE LA ILUSTRACIÓN: LA FISIOCRACIA
Los ataques al Antiguo Régimen afectaron
también a su sistema económico, es decir, al Mercantilismo. Los encargados de
hacerlo fueron los Fisiócratas, que considera la tierra como principal fuente
de riqueza y están en contra del dominio de las manufacturas y el comercio. Por
eso el estado debía protegerla y, para ello, nada mejor que promover la libertad
en el uso de la tierra Con ello se favorece el desarrollo de la agricultura y
los progresos agrarios.
La escuela económica de la Fisiocracia (gobierno de la naturaleza) fue
fundada por François Quesnay y Turgot y realmente es el
antecedente del liberalismo económico, ya que está en contra de la intervención
del estado en la economía, sostiene la idea de la autorregulación del mercado y
sólo cree en la libertad individual como motor de la economía.
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