viernes, 20 de septiembre de 2019

TEMA 1: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

TEMA 1: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

1. EL ANTIGUO RÉGIMEN
El siglo XVII inicia en Europa una etapa caracterizada por el desarrollo de un conjunto de transformaciones económicas, políticas, sociales e ideológicas. Estas, en su conjunto, crearán una nueva estructura conocida con el nombre de Antiguo Régimen, que apenas sin cambios pervivirá en el conjunto del continente –excepto en Gran Bretaña- hasta el siglo XIX.
Tales transformaciones afectaron básicamente a los siguientes campos:
*LA POLÍTICA, donde se va a producir la transición desde las monarquías autoritarias a las monarquías absolutas, que alcanzarán su cumbre en Francia, España, Austria, Rusia...
*LA ECONOMÍA, donde se pasa desde las formas del capitalismo inicial a fórmulas capitalistas más desarrolladas que crean un novedoso sistema económico: el mercantilismo.
*LA SOCIEDAD, en la que se consolida la sociedad estamental, diferenciada de la feudal en el paulatino ascenso de la burguesía y la desaparición de los siervos.
*LAS MENTALIDADES, donde el Humanismo da paso al Racionalismo y al Empirismo, donde hunden sus raíces las ciencias modernas.
   
1.1. La monarquía absoluta.
       El absolutismo puede definirse como el sistema político en el que el monarca acapara todo el poder, no debe rendir cuenta de sus actos y su voluntad es la única ley, ya que se considera que su poder es de origen divino.
El absolutismo arranca de la fase final del medievo, cuando los reyes comienzan a establecer en sus estados monarquías autoritarias. Para ello persiguen recuperar el poder (muy fragmentado en el medievo), usando mecanismos como el enfrentamiento con otros poderes (nobleza, Iglesia, burguesías urbanas); la creación de ejércitos permanentes; el control de las instituciones nacionales y locales; el desarrollo de la burocracia, la hacienda... Todo ello supondrá la modernización y centralización de un estado cada vez más complejo, donde el rey controla el poder al eliminar los privilegios políticos de la nobleza (administración de justicia, posesión de ejércitos privados…), controlar las cortes, los municipios, la Iglesia...
El absolutismo es, por otra parte, un sistema aristocrático, ya que aunque en algún momento buscó el apoyo de la burguesía, abandona pronto esta alianza para recuperar sus buenas relaciones con la nobleza, quedando así la burguesía apartada del poder político, al menos a escala nacional. Las monarquías absolutas acaban controlando también las Iglesias nacionales y poniéndolas al servicio de sus intereses políticos, en un sistema que se ha dado en llamar el REGALISMO.
El mantenimiento del absolutismo sólo fue posible en base a cuatro elementos fundamentales:
* Una burocracia amplísima, es decir, una administración centralizada al servicio del rey que aplique la ley –la voluntad real- en todo el territorio del estado.
*Un ejército nacional y permanente, bien armado y organizado, pagado por el estado y al servicio del rey. Con este  instrumento, muchos reyes, sintiéndose fuertes no sólo mantienen el orden y la unidad interior, sino que aspiran a controlar otros territorios. Con ello se originan en este período largas guerras entre las distintas potencias europeas, a la vez que desaparecen autonomías y libertades locales.
*El aumento de los recursos del estado para mantener la burocracia y el ejército. Esto lleva a desarrollar las actividades económicas y la hacienda pública.
*Los pensadores teóricos del sistema. La base es siempre el origen divino del poder del monarca (rey por la gracia de Dios), al que se le debe, por tanto, obediencia total y cuya voluntad se convierte en ley. La idea será llevada a su extremo por el francés BOSSUET, al considerar que el origen divino del poder exime al rey de la responsabilidad de sus actos, incluso aunque cometa algún tipo de delito.

1.2. Las estructuras socio-económicas del antiguo régimen.
    En el campo socio-económico, diversos factores contribuyeron a la transformación de las antiguas estructuras del capitalismo inicial. Fundamentalmente fueron:
*La ampliación del mundo conocido propiciada por los descubrimientos geográficos.
*La emigración de europeos hacia otros continentes.
*La llegada a Europa de abundantes metales preciosos.
*El alza de los precios como producto de la inflación.
*La pujanza de las actividades mercantiles e industriales.
     
El desarrollo demográfico.
 Durante los siglos XVII y XVIII el crecimiento demográfico sigue siendo débil, con elevadas natalidades y mortalidades. Al freno contribuyó también el fenómeno de las migraciones a los territorios coloniales, la persistencia de las epidemias periódicas y el efecto de las guerras europeas del siglo XVII, siglo a cuyo fin había en Europa unos 130 millones de personas, siendo Francia el país más poblado (unos 17 millones).
     
Las actividades productivas y el comercio
 En primer lugar hay que destacar que, en general, la economía sigue siendo fundamentalmente agrícola y rural: El 80% de la población era campesina.
Por otro lado, el aumento de la población propicia el incremento del consumo de productos agrarios, mientras las clases privilegiadas demandan productos coloniales y de lujo. Todo ello favorece  el desarrollo agrario, el comercio ultramarino y la aparición de los grandes talleres de manufacturas, llamados en España Reales Fábricas.
En relación con el desarrollo agrario cabe mencionar tres importantes avances: La implantación generalizada de la rotación trienal con barbecho semillado; la selección de especies adecuadas y los avances en las técnicas de irrigación.
Por su parte, el comercio colonial se especializa en productos de alto valor: maderas preciosas, cultivos tropicales (café, té, cacao, azúcar, tabaco), además del terrible comercio de esclavos. Este comercio sólo fue posible gracias al desarrollo de nuevos navíos como el galeón, el desarrollo de la cartografía marina y el estudio de las corrientes. Se van consolidando así rutas como la de las especias, que conecta Lisboa con la India; la de los metales, que llega a la Casa de Contratación de Sevilla desde México y Perú; la de los esclavos, que lleva africanos a las Antillas; la de las pieles del Báltico a Europa...
En tierra, el desarrollo de canales fluviales y la mejora de los caminos favorece el intercambio de productos a más larga distancia, lo que supone el inicio del declive de las ferias.

El capitalismo comercial y financiero: el mercantilismo.
       El siglo XVII será testigo del nacimiento de un nuevo sistema económico que se ha dado en llamar el mercantilismo. Su origen hay que buscarlo en la crisis que sufre el monopolio del comercio colonial que tanto España como Portugal habían disfrutado durante todo el siglo XVI. Ello se debió a dos razones:
*A la presión de nuevas potencias navales como Inglaterra, Francia u Holanda, que van debilitando la fortaleza económica de los países ibéricos (crean grandes compañías comerciales y bancos centrales para competir por el comercio colonial)
*Al cambio de coyuntura económica provocado por lo siguiente:
Durante todo el siglo XVI, la llegada masiva de metales preciosos a Europa provoca un aumento de la riqueza y un estímulo del consumo, que conlleva un alza generalizada y constante de precios, afectando gravemente a las clases bajas. Esta situación se quiebra a partir de 1630 con el agotamiento de muchas minas de oro y plata americanas. Las consecuencias inmediatas son la disminución de la moneda en circulación y la estabilización de los precios.
Al disminuir el volumen de moneda en circulación los metales preciosos ganan valor y se convierten en símbolo de prosperidad. Por eso, los estados intentan aumentar sus reservas de estos metales, iniciando una política de gastar poco y producir para vender mucho. Se desarrolla así el proteccionismo, principal instrumento del mercantilismo. Este consiste en proteger la industria nacional estableciendo aranceles para los productos extranjeros e incluso para la exportación de materias primas. Ello creará, a veces, una especie de sistema autárquico que tiene las siguientes características:  
   *El desarrollo de la producción agraria para autoabastecer al país.
   *El desarrollo de las manufacturas nacionales, con la creación de talleres de tapices, muebles, paños...
   *La disminución de los precios para favorecer el consumo interno y, con ello, la producción.
   *La constitución de grandes compañías comerciales de carácter estatal.
   *La protección de la producción nacional con fuertes aranceles.
El sistema falló porque el desarrollo agrario fue insuficiente; la producción de los talleres se centró sólo en productos de lujo que no encontraban suficiente demanda; los bajos precios arruinaron a muchos productores y la generalización del mercantilismo fue haciendo más difícil encontrar mercados extranjeros donde vender los productos propios.

1.3. La sociedad estamental.
    La sociedad del Antiguo Régimen sigue siendo estamental, de carácter piramidal y fuertemente inmovilista, ya que el nacimiento es lo que sigue fijando la pertenencia a un estamento que es casi imposible abandonar a lo largo de la vida. Su estructura sigue presidida por tres estamentos: la nobleza, que tiene como tareas gobernar y combatir; el clero, que debe orar para la salvación de las almas y el pueblo llano o tercer estado, configurado por una heterogénea mezcla de burgueses, artesanos y campesinos. Veamos cada una de estas clases.
    1.3.1. La Nobleza.
Como hemos visto, tras los primeros enfrentamientos con los monarcas autoritarios, la nobleza acabará renovando su alianza con la monarquía, si bien con la desaparición del feudalismo desaparece la independencia del poder de los nobles que, ahora, estarán sometidos al monarca pero conservan su peso político. La mejor imagen de esta “alianza” la dan las cortes reales, grandes y suntuosos palacios que acogen al rey y a los aristócratas, que medran allí buscando cargos y prebendas.
 Este modo de vida cortesano hace que la nobleza se aleje de sus antiguos señoríos, convirtiéndose en terratenientes absentistas y descuidando su explotación. Por contra, se desarrolla una nobleza administrativa, compuesta por aquellos aristócratas a los que el rey ha concedido cargos en la administración, que suelen estar acompañados de cargos y pensiones. El origen de esta nueva nobleza suele ser la burguesía, que desde hace tiempo se ha ido incorporando a la nobleza mediante enlaces matrimoniales, de tal manera que la antigua nobleza de sangre y la nueva nobleza acaban fundiéndose y compartiendo el monopolio del poder político y los altos cargos de la administración y de la Iglesia, además del privilegio de no pagar impuestos.

1.3.2. El Clero. 
Este estamento vuelve a ganar poder en los países católicos a raíz de la Contrarreforma. Su poder no es sólo espiritual, ya que, aparte de las riquezas que atesoran en los templos, se calcula que la Iglesia posee 1/3 de las tierras cultivables. No obstante, el clero sigue siendo un grupo heterogéneo, ya que frente al alto clero (obispos, cardenales, abades...), que se asemeja a la nobleza desde el momento que sólo los aristócratas pueden acceder a estos elevados cargos, existe un bajo clero, reclutado entre burgueses y campesinos.

1.3.3. El Tercer Estado.
 Es, también, un grupo heterogéneo. Dentro de él el grupo privilegiado es la burguesía, que sigue ganando poder económico gracias al desarrollo del mercantilismo, pues controlan los negocios, el comercio, las grandes compañías y empresas industriales..., lo que les da buena parte de la riqueza monetaria de las naciones. Además, durante el XVII se dedican a comprar tierras de los nobles arruinados, lo que propiciará importantes cambios en el medio rural ya que el burgués terrateniente tiene una mentalidad muy distinta al noble. Este ve en la tierra un signo de su status privilegiado, aquél la contempla como un negocio del que debe extraer el máximo beneficio, por eso intentará que rinda más, introduciendo nuevos sistemas de cultivo y cambiando los sistemas de explotación.
Frente a los burgueses, artesanos y campesinos constituyen el grupo más bajo de la pirámide social del feudalismo. Su situación es parecida a la miseria, pues son explotados por nobles y burgueses, No obstante, los artesanos urbanos, dedicados a las manufacturas de lujo promovidas por el mercantilismo, tienen una mayor consideración social. Lo normal era, sin embargo, la pobreza y, paradójicamente, son el grupo que soporta el grueso de los impuestos. Por ello, su difícil situación dará lugar a levantamientos y motines a lo largo del siglo.
          
2. LA ILUSTRACIÓN
    
2.1. El Pensamiento Ilustrado
La Ilustración puede definirse como la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha contra el absolutismo y la nobleza. El fenómeno se inicia en Francia y se va extendiendo por toda Europa desde finales del XVII.
¿Por qué surge? En el siglo XVIII el absolutismo alcanza su cumbre. Sin embargo este comenzará a quebrarse cuando la burguesía intente sumar a su poder económico el político que sigue monopolizado por la nobleza aliada a la monarquía. La burguesía, al enfrentarse al sistema absolutista, irá elaborando un novedoso pensamiento: el que se ha dado en llamar la Ilustración.
Los ilustrados se sienten atraídos por la razón y la ciencia, despertándose así su espíritu crítico. Su ideología se recogía en la Enciclopedia, publicada en Francia (1751-1772) y dirigida por los escritores Diderot y D´Alembert. Esta obra resumía todos los conocimientos de su época y prestaba especial atención a la divulgación científica.
En general puede decirse que el pensamiento ilustrado se organiza en torno a:
a) La Búsqueda de lo racional. Los ilustrados valoran sobre todo la razón, no en vano se ha dado en llamar al XVIII el Siglo de la Razón o Siglo de las Luces, refiriéndose a la luz de la razón que debe sacar de la oscuridad los misterios del mundo. Sólo se acepta lo lógico y lo racional. Ello les lleva a atacar las supersticiones e incluso a rechazar la fe y adoptar una clara postura laicista.
b) Búsqueda de la Felicidad. En función de la mentalidad burguesa esa felicidad debe basarse en la propiedad privada, la libertad y la igualdad política (todos deben tener los mismos derechos políticos) y legal (todos son iguales ante la ley).
c) Valor del Progreso. Este surge del desarrollo científico, dando paso a la técnica, a lo útil para el avance de la humanidad. De ahí el desarrollo de las ciencias empíricas, los inventos y el afán por divulgar el conocimiento, la ciencia y sus avances, a través de métodos como la Enciclopedia, la creación de Academias, de Sociedades científicas, literarias, geográficas...

2.2. Las críticas al Antiguo Régimen
Los políticos ilustrados se oponen al sistema del absolutismo monárquico, basado en la monarquía absoluta, el poder de la nobleza y un férreo catolicismo. Como sabemos, el absolutismo se basa en el poder indiscutible del monarca, que se apoya para desarrollarlo en la nobleza y margina a la burguesía, pese a que ésta domina la economía. Por eso, los burgueses exigirán la implantación de un sistema político basado en la igualdad y la libertad. Dicho sistema será creado por los principales teóricos de la Ilustración: Montesquieu, Rousseau y Voltaire.
Voltaire era partidario de una monarquía fuerte que respetara las libertades del ser humano (expresión, pensamiento…).Montesquieu, en su obra Del espíritu de las Leyes defendía la división de poderes: el poder legislativo elabora la ley; el ejecutivo gobierna de acuerdo con la ley y el judicial juzga a sus infractores. En ningún caso los tres poderes deberían recaer en la misma persona. Por su parte, Rousseau, en el Contrato Social sostenía que la política debía basarse en un pacto entre gobernantes y gobernados.

2.3. EL DESPOTISMO ILUSTRADO
    El absolutismo da paso en el siglo XVIII al llamado despotismo ilustrado, que se puede definir como la utilización por parte del absolutismo de las ideas ilustradas. La razón de este cambio es fácil de entender: los reyes absolutos, para defenderse de las críticas ilustradas, toman de ellas lo que les conviene e introducen en sus estados una serie de reformas y mejoras, poniendo en práctica una serie de reformas para la modernización económica, administrativa, social e intelectual del Estado. Los métodos de gobierno no cambian, sólo varían los objetivos. El rey sigue teniendo un poder absoluto pero para favorecer a sus súbditos introduce en sus gobiernos a ministros ilustrados. No obstante, la burguesía sigue estando al margen del poder y el gobierno, de ahí la célebre frase que tan bien define al despotismo ilustrado: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

2.4. EL SISTEMA ECONÓMICO DE LA ILUSTRACIÓN: LA FISIOCRACIA
    Los ataques al Antiguo Régimen afectaron también a su sistema económico, es decir, al Mercantilismo. Los encargados de hacerlo fueron los Fisiócratas, que considera la tierra como principal fuente de riqueza y están en contra del dominio de las manufacturas y el comercio. Por eso el estado debía protegerla y, para ello, nada mejor que promover la libertad en el uso de la tierra Con ello se favorece el desarrollo de la agricultura y los progresos agrarios. 
La escuela económica de la Fisiocracia (gobierno de la naturaleza) fue fundada por François Quesnay y Turgot y realmente es el antecedente del liberalismo económico, ya que está en contra de la intervención del estado en la economía, sostiene la idea de la autorregulación del mercado y sólo cree en la libertad individual como motor de la economía.

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